La capital catalana, está situada a 166 kilómetros de la frontera con Francia y a 120 kilómetros del sur de los Pirineos, está delimitada por dos ríos: el Llobregat por el sur y el Besòs por el norte. El mar Mediterráneo acaricias sus costas, mientras que la cordillera de Collserola protege la ciudad por el lado oeste.

Barcelona, tiene una superficie de 100,4 km, forma parte de la comarca de El Barcelonès, junto con Santa Coloma de Gramenet, Badalona y Sant Adrià, en el norte, y L’Hospitalet de Llobregat, en la frontera sur de la ciudad, lugares que si usted va a la ciudad no puede dejar de visitar. El llano de Barcelona más próximo a la cordillera litoral se encuentra rodeado de pequeñas colinas (Monterols, el Putget, el Carmel, la Rovira y la Peira), y antiguamente había muchas rieras y pequeños pantanales. Cerca del litoral se levanta la montaña de Montjuïc, con una altura de 191,7 metros.
Barcelona posee un clima muy agradable, de tipo mediterráneo, con veranos cálidos y húmedos, e inviernos con un frío moderado, con más lluvias hacia el otoño y la primavera.
Pese que es una ciudad española, se habla dos idiomas: el Catalán que es la lengua oficial de Cataluña. Y también el castellano, que es la lengua oficial de España. Las dos lenguas coexisten en Barcelona en una situación de bilingüismo similar a la que existe en otras zonas del mundo.
Barcelona ofrece al visitante la posibilidad de recorrer a pie desde las ruinas romanas y la ciudad medieval hasta los barrios del modernismo catalán, con sus edificios característicos, sus manzanas cuadradas de cantos seccionados, sus calles arboladas y sus anchas avenidas. La ciudad antigua es prácticamente llana, mientras que los barrios nuevos, a medida que se acercan a la cordillera litoral, adquieren más pendiente. Continuar leyendo…