“Perfumes en El Cairo” de Asami Kawada
Casi todos los viajeros queremos traer en nuestro equipaje de regreso un poco del lugar que visitamos. Algunos optan por los souvenirs, destinados generalmente a un eterno letargo en la caja de los recuerdos de viaje. También hay quienes construyen y exhiben con orgullo su escaparate de souvenirs de los destinos que han visitado, miscelánea fantástica en donde conviven con dudosa armonÃa una pequeña Torre Eiffel, un delfÃn del Caribe, una muñeca vudú y una máscara veneciana.
A otros viajeros les fascina la idea de capturar en una filmación los sonidos, colores, personajes y experiencias de su viaje. Lo cierto es que casi todos tomamos fotografÃas, para tener en casa un pequeño tesoro de instantáneas de lo que hemos vivido.
Observo la fotografÃa de esta perfumerÃa en El Cairo. Nunca la he visto, pero acude a mi memoria sensorial la fragancia de Egipto. No el perfume antiguo de las pirámides, tumbas y museos, sino el alquÃmico perfume de las calles, cafés y mercados de El Cairo, algo que no puede ser reproducido ni transportado, que no tiene materia, algo que un buen fotógrafo como el de esta foto casi logra captar.
