1 Jul. 2008 | Archivado en Miscelanea
Vergel de Portugal, confidente del Atlántico y morada del sol, el Algarve es tierra de gestos antiguos y amables sonrisas, pero de contundentes raíces arraigadas en su fascinante pasado que la convierten en un tesoro natural y cultural de Portugal y de todo el Mediterráneo.
Según ojos europeos era considerada la “Finis Terrae”, mientras que los árabes la nombraban como “el Oeste”. Lo cierto es que bastan unos minutos de estancia en el Algarve para percibir que esta región posee un carácter propio, fruto de su alquimia cultural entre los antiguos pueblos de mar, la presencia árabe y las vicisitudes de la historia portuguesa contemporánea.
